27 Aug
27Aug

Tengo que aclarar para quien no me conozca que tengo una suegra. 

Si alguien necesita una que me contacte por favor. 

La mujer tiene sus cosas, pero la palabra que la define es “Intensa” .

Ella vive en Avilés (buen sitio), nosotros en Zaragoza y aunque nos encanta Asturias, este año no hemos podido disfrutar de la “casa de todos”, la que construyó el bisabuelo y luego los abuelos hicieron suya, por eso hemos pasado unos días en Avilés, en casa de la ya “famosa suegra”.


Vamos adelante con el relato.

Buen tiempo, eso sí... el paraíso después del infierno.

Mi suegra y su conversación siempre desvariada, siempre centrada en si misma.

Encuentro casual e inoportuno con mi cuñado, el pobre mozo que no puede desalojar la casa de todos en verano. ¡Que, por cierto, lo veo de puta madre!, y mejor pa él

¡Qué cabrón…. !

Y aquí seguimos, con diálogos desbaratados, y parece ser que con una comida familiar a la que no vamos ni la mitad, para celebrar o más bien descelebrar los chiquicientos años de matrimonio de una pareja siempre desparejada.

Y esto y mientras pasan las cosas también es mi vida.

Os mando esto porque os quiero No hay emoticón para estas palabras

LA COMIDA 


La comida fue en “Los Sauces”, un sitio maravilloso cerca de Avilés donde tuvimos que estar a las 13 h porque si no, no se comprometían a reservar mesa, y total no sé por qué Ja ja ja¡¡¡ 

Solo llevábamos 3 abuelos con andador, uno de ellos con la cabeza perdida, a Dumbell, perrete sin talento para estos acontecimientos, y una moza muy enferma y muy medicada que le costaba levantar la cabeza. 

Total, de todos, 4 medio normales. 

La verdad es que amén de algún momento de crisis por parte de todos, comimos muy bien, y lo más importante, para la Tita Yoli será siempre un gran recuerdo. 

OTRO EPISODIO

Y no sé cómo se las apaña. pero siempre es la víctima.

Habla con su hermana por teléfono, siempre con el altavoz puesto, como si hiciera falta, con lo que gritan.

Su hermana, tie un drama en casa. 

Una hija con esquizofrenia y la hipófisis como unas maracas, un marido malhumorado que por fin ha pasado un cáncer, digo por fin porque Juan Ramón llevaba esperándolo toda la vida, pero que de eso está genial aunque parece que la cabeza ya no le funciona, en fin, una casa de tres que es un drama porque la tía Yoli hace poco casi la palma… pero nada, hablando a voz en grito, y si tú tienes drama, mira yo más, porque Yoli, porque Mari  (tita es la única persona que a la güela le llama Mari, de María Edna)… y así en bucle infinito.

Lo mejor viene cuando cuelga y se planta delante de ti que estás a tu rollo sin decir ni pío y te reproduce la conversación que has oído queriendo o sin querer y dices, Mare Mía , que he hecho yo, y cavilas, pues hija casarte con su hijo hace ya una serie de Juego de Tronos… 



Y así sin querer y no queriendo te vas comiendo las vacaciones, como si sobraran, como si fueran pocas.

Ye lo que tiene la familia, pero coño, la familia apegada, porque la mía tiene sus cosas, pero por lo menos son divertidos.

AQUÍ VIENE CUANDO LA MATAN

Mare Mía, aquí seguimos, a disposición🫡 

Te voy a regalar dos corales, y digo yo, pa qué quiero yo dos corales, mira son originales EHHHH, y me encuentro con dos pedasos de cosas de un azul que no sé definir y que abultan ya medio maletero, pero nada palante con ellos. 

Voy, me inspiro y le pregunto al chatyipiti como dice la gente fina, y mira tú, ni corales ni leches, dos velas, velas digo… NO… velones decorativos. 

Lo hemos sabido porque está la etiqueta puesta, mira tú cómo evolucionan en el océano.

Pero seguimos a disposición, la paciencia que no gasto me la dejo aquí en 4 días. 

Mira vida, ayúdame, no me echo a correr porque es muy pronto y no tengo ganas. 

Te voy a regalar una mantelería (bueno, ahora sé que es una mantelería, pero durante mucho rato no sabía que buscaba).

Me la regaló Chelo, no sé quién es Chelo, y le costó 20.000 pts. 

Yo de repente hablando en pesetas, que no me hago idea, pero seguimos la búsqueda.

Levanta este somier, y yo, parriba el somier… pues no la veo, y pienso, yo menos…

Mare Mía quién me ha visto y quién me ve ¡Mira, hay están las servilletas!, BINGO, efectivamente debemos buscar una mantelería, pero falta el mantel, claro pienso yo, levanta eso anda, mira al fondo, tie que estar, y que os voy a contar, un ratazo más tarde y después de mover bolsas, sabanas, edredones, más sabanas y cosas varias, y constatando que la planta de ropa de hogar de El Corte Inglés está debajo de esa cama, ZASSS aparece el mantel.

¡Aleluya! Ábrelo, ábrelo, verás que bonito es el centro, y pienso, no, si bonito es, pero no hay persona que planche esto después de usarlo, además, sigue, tendrá alguna mancha de no usarlo, porque claro, me lo regalo Chelo, sigo sin saber quien es Chelo y lo costó 20.000 pts, que ahora caigo si es un regalo, la Chelo no sé ha cortado un duro diciendo lo que le ha costaoooo.

Esto la mantelería, lo de la colcha verde de supuesta seda lo dejamos pa otro día

LA MARCHA

Qué te lleves una botella de aceite, y yo pa qué, que es Carbonell reserva, como si lo vendiesen en bodegas, pues tira que te va por la Españita con el aceite.

Claro, la culpa es mía porque no superviso, así que cuando hemos llegado a Isla tenía la mochila que parecía “Oleo sobre lienzo”, sobre todo Oleo, porque hija, ya que me enchufas el aceite por lo menos que sea nuevo, sin estrenar, no con toa la botella así abierta, que no sé yo si llegaré a recupera la mochila.

Eso sí, podemos hacer una menestra de verduras dentro, solo hay que cerrar la cremallera y agitarlo.

Y hasta aquí mis venturas y desventuras de mis primeros 4 días de vacaciones.

Deo gracias que quedan más.

Gracias por leerme.


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